martes, 11 de octubre de 2016

ABEDULES Y TEMBLONES A MÁS DE DOS MIL METROS EN ALTO CAMPOO




En un canchal de areniscas cercano a Peña Labra y orientado al NW, pero cerca de la divisoria, se localiza un abedul (Betula pubescens) de 2,20 m. de altura y con muchas ramas y hojas desde el suelo, algunas ya tornándose amarillas a primeros de octubre. Cubre un círculo de unos dos metros de diámetro y se levanta sobre los enebros alpinos rastreros, que alfombran el sustrato y taponan sus huecos, y sobre las punzantes festucas de largas lígulas (Festuca skia). Es un abedul, ¿o abedules?, con ramillas verrugosas que han perdido ya sus pelillos, con la mayoría de las hojas de limbos triangulares que pueden superar los 4 cm. de longitud (4,7 x 4,2 cm.) con nervaduras que conservan pelos, al igual que sus pecíolos, y bordes con muchos dientes agudos, en su mayoría similares.



En esta época de principios de octubre pocas flores colorean la zona, en muchos tramos rojiza por los tonos de las hojas de los arándanos, pero hay: 

Crocus nudiflorus, que han reemplazado a las merenderas (Merendera montana) florecidas anteriormente.
Geranium subargenteum
Armeria castellana

¿Son los abedules a mayor altitud de Cantabria?

En la sierra del Cordel, a unos 2100 m. de altitud, en una cornisa que mira hacia Polaciones y junto al límite de la divisoria de conglomerados triásicos con Alto Campoo se desarrolla una formación arbustiva de álamos temblones (Populus tremula) que cubre unos doscientos metros cuadrados. Los ejemplares mayores tienen sus troncos rastreros, de unos 6 cm. de circunferencia cerca del suelo y una altura de unos 45 cm.



Las ramas grises de los temblones enanos dan origen a ramillas rojizas de las que salen las hojas de limbos con dientes separados, que pueden superar por poco los 2 cm. de longitud  y son casi igual de anchas, con pecíolos algo menores.




Otras especies presentes son:
Vaccinium uliginosum y V. myrtilus
Calluna vulgaris
Gentiana lutea
Hypericum richeri
Armeria castellana
Androsace cantabrica
Alchemilla plicatula
Silene ciliata
Juncus trifidus
Deschampsia flexuosa
Festuca skia
Juniperus communis
Huperzia selago

Helecho Huperzia selago con arándano.

Quince especies en el recinto reconocibles a finales de verano.
No encontramos flores de los temblones y ¿cómo han llegado aquí?... La tembleda más cercana que conocemos está en la zona de Las Cervalizas, a la orilla del Híjar, a la que se accede desde los pueblos de La Lomba o Riaño, pero unos 1000 m. más abajo; hablamos ya de árboles grandes, con hojas con un limbo de unos 7 cm. y pecíolos aplanados de 5 cm.

miércoles, 20 de julio de 2016

EL VALLE DEL NANSA


El río Nansa atraviesa los municipios de Polaciones, Tudanca, Rionansa, Herrerías y Val de San Vicente, donde desemboca en la ría de Tina Menor. La cuenca comprende casi 430 Km2. Los ríos Tanea (Lamasón) y Vendul son afluentes por su margen oeste, así como el río Suspino, que pasa por la localidad de Casamaría.
El Nansa nace de las laderas de conglomerados y areniscas triásicas de Alto Campoo, por la zona de la Fuente del Chivo, entre vegetación subalpina de enebros, brecinas y arándanos.
Más abajo dominan hayedos y melojares, como se ve en torno al pueblo de Salceda, donde una senda marcada sube hasta el Mirador de la Cruz de Cabezuela, lugar de hermanamiento de purriegos y lebaniegos. En los setos del pueblo de Salceda se encuentra una rara planta medicinal, el helenio (Inula helenium).


Inula helenium en Salceda.


En Polaciones atraviesa areniscas y pizarras del Carbonífero y se embalsa en La Cohílla, donde aparece algún aliso en la ribera.


Anarrhinum bellidifolium y Genista florida sobre pizarras carboníferas en Uznayo.


Luego, el río atraviesa los conglomerados del espectacular desfiladero del Caos de Bejo y gana en el tiempo pasando al Jurásico en Santotís y Sarceda (Zarcea), tras dejar Tudanca en su margen derecha.


Cascada en el Caos de Bejo.



Panel explicativo existente en la presa de La Cohílla


La disposición sinclinal le devuelve a terrenos más antiguos en Puentenansa, donde atraviesa la Sierra del Escudo de Cabuérniga.
Tras pasar Puentenansa es embalsado en Riclones, al lado de la cueva del Chufín. Una crucífera de frutos muy largos (Arabis turrita) cuelga de las paredes calcáreas.
Por la derecha llega el arroyo Primincias, siendo sus orillas calcáreas quizás el punto más bajo en Cantabria de la Parnassia palustris, de estrelladas flores blancas.
En la desembocadura se encuentran calizas carboníferas y las rocas más antiguas de Cantabria, cuarcitas ordovícicas, dejando allí sus sedimentos limosos que dan lugar a la marisma de Tina Menor y arenosos en la playa de Pesués, en la margen este de la ría. La arena dunar es colonizada por la cariofilácea pionera Honckenya peploides, mientras los madroños y los brezos descienden por el roquedo casi hasta el nivel de la pleamar.

Esquema de la vegetación existente desde Peña Labra y el puerto de Piedrasluengas hasta la desembocadura del río Nansa:


1.   Matorral subalpino de enebro con brecina y arándanos.
2.   Abedular rastrero.
3.   Zona húmeda y canchal de la Fuente del Chivo con frambueso y adenostilo.
4.   Hayedo sobre sustrato ácido con lechuga azul de bosque (Cicerbita plumieri).
5.   Melojar con Linaria triornitophora.
6. Turbera de Cotillos con algodón de pantano (Eriophorum angustifolium) y cárice estrellado (Carex echinata).
7. Escobonal de Genista florida, brezal de Erica arborea y abedules en el desfiladero de conglomerados triásicos del Caos de Bejo.
8.   Aulagar de Genista legionensis en Santotís.
9. Bosque y matorral sobre rocas jurásicas calcáreas de Santotis con Salix cantabrica y Salix caprea en el río.
10.  Bosque de ribera con Cardamine impatiens y Lathyrus niger en Rozadío.
11.  Embalse de Riclones-Chufín con ranúnculos acuáticos (Ranunculus peltatus).
12.  Roquedos calcáreos de Luey con Genista legionensis, Arabis turrita y Orchis provincialis.
13.  Bosque de ribera con especies alóctonas como fresno de flor (Fraxinus ornus) y ajo de tallo triangular (Allium triquetrum)
14.  Cuarcitas ordovícicas de la ría Tina Menor con madroños y brezos arbóreos y calizas carboníferas con olivo silvestre y hierba del alquitrán (Psoralea bituminosa).
15.  Pequeña duna de la playa del Sable con Honckenya peploides.
16.  Marisma de la ría con junco marino (Juncus maritimus) y juncia marina (Scirpus maritimus). 


Olivo silvestre o acebuche, con frutos ricos en ácido oleico (Omega-9), en la desembocadura del río Nansa.

jueves, 9 de junio de 2016

El entorno de la playa de San Julián en Liendo



El entorno de la playa de San Julián en Liendo representa un acantilado de arcilla rosada y yeso del periodo Triásico bordeado por el este por los paredones cretácicos del monte Candina.







En la pared de yeso al borde de la playa se forman a modo de estalactitas de sulfato cálcico y bajo ella se extiende una alfombra de la quenopodiácea Chenopodium murale, especie que también aparece en el Buciero y al pie del acantilado de una playa del municipio de San Vicente de La Barquera. 




Chenopodium murale bajo los yesos triásicos.



También se instala en la zona la leguminosa Tetragonolobus maritimus y la umbelífera Ligusticum pyrenaicum, ambas en uno de sus pocos puntos cercanos al mar.




Tetragonolobus maritimus


Otra umbelífera, el cardo corredor (Eryngium campestre) está parasitado por su jopo de lobo (Orobanche amethystea), de corola curvada en la base de unos 15 mm. de longitud, que encierra un ovario de 6 mm. y un estilo de 10 mm. que acaba en un estigma rojizo. El cardo corredor se acompaña en el acantilado que da al oeste (vista a Laredo y al Buciero) de una gramínea extraña en la costa (Aegilops geniculata).





Orobanche amethystea parasitando al cardo corredor (Eryngium campestre)




Aegilops geniculata con viborera (Echium vulgare)


Las higueras (Ficus carica) frecuentan los desprendimentos calcáreos así como los olivos o acebuches (Olea europaea). Un cardo se ha extendido por aquí (Galactites tomentosa), como sus parientes Cirsium filipendulum y Pallenis spinosa. En otro tiempo se vieron por aquí otras asteráceas como Leuzea conifera y Senecio helenites; esta última especie de umbrías sigue con apetencias costeras en los acantilados asturianos de Vidiago. Dos especies de flores amarillas se asientan en la zona: el té del puerto (Sideritis hyssopifolia) y Parentucellia viscosa, con fama de semiparásita.




Parentucellia viscosa


Entre las aves, los colirrojos tizones anidan en los canchales calcáreos, bajo el canto de las chovas piquirrojas y el pausado vuelo de los buitres casi parados cuando el viento sopla del oeste.


lunes, 4 de abril de 2016

CAMARGO: ARROYO BOLADO Y RÍA DEL CARMEN


Las elevaciones de calizas cretácicas situadas al norte de Igollo son una de las fuentes del arroyo Bolado. En una cantera abandonada se forman lagunillas permanentes de aguas someras, donde se forman cañaverales con plantas más bien de zonas  salinas costeras,  como el junco punzante (Juncus acutus), escirpo marítimo  (Bolboschoenus maritimus) y cañaverales dulceacuícolas de espadañas y cárice de ribera (Carex riparia) con mentas acuáticas y ranúnculos (Ranunculus flammula) e, incluso, plantas sumergidas más propias de zonas turbosas (Potamogeton polygonifolius). Formaciones de sauces colonizan la zona e, incluso, podemos encontrar aquí el sauce de hojas estrechas (Salix eleagnos).


En primer plano, Juncus acutus.


Alrededor del humedal la zona presenta especies de encinares y matorrales calcáreos, con Genista hispanica, madroño (Arbutus unedo), brezo (Erica vagans), Reichardia picroides, Phagnalon saxarile, Scrophularia scorodonia; Vincetoxicum arundinaria, etc.
Cuando sopla el viento se oye el sonido característico de los eucaliptos moviéndose contra las grises calizas y las rojas arcillas de descalcificación; también los plumeros abundan en la zona y se recuperan mucho más rápido de los incendios que los espinosos tojos. 
El agua fluye a continuación por la Fuente Tres Caños, hay cañaveral de platanaria (Sparganium erectum) con berraza (Apium nudiflorum) sobre algas charáceas. En el muro de la fuente se puede ver al helecho culantrillo del pozo (Adiantum capillus-veneris) y las rosetas de la rupícola Erinus alpinus. La fuente discurre cerca del Monterín de Igollo; una buena parte del mismo muestra un paisaje, tras los incendios, de matorral de zarzaparrilla con gamones (Asphodelus albus), escila azul (Scilla verna) y, al menos, tres especies de orquídeas, de las cuales ya han florecido dos este año. Sobre una de las encinas del Monterín se encuentra una planta trepadora normalmente cultivada en las ciudades (Solanum jasminoides).
Pasamos a continuación a la Mies, con altos chopos lombardos, dos de ellos a unos 10 metros. Florecen aquí en invierno los narcios o lirones  (Narcissus pseudonarcisus), mientras que cerca, ya en Escobedo hay  otra especie de flor blanca (N. tazetta). Recordamos que los narcisos de estambres curvados (N. bulbocodium) más cercanos están en prados de La Albericia (Santander). 
Al atravesar el arroyo la carretera cerca del centro social y la antigua conducción minera hay una especie mediterránea, Calendula arvensis, en una de sus dos localidades que conocemos en la comarca costera de Cantabria.


Calendula arvensis

Cerca de la elevación de la conducción minera hay pequeñas alisedas con reina de los prados (Filipendula ulmaria) y un fresno se halla caído y apoyado en ella.
El arroyo continúa con cañaveral de lirios amarillos (Iris pseudacorus) en el curso, algunos ya florecidos a finales de febrero.
Un antiguo molino de marea indica que llegamos a la ría del Carmen, cuyos cañaverales tienen carrizo, junco marítimo (Juncus maritimus) y la americana chilca (Baccharis halimifolia).
Pese a los intentos de erradicar aquí plumeros y chilcas, vemos que esta última planta forma, incluso, matorrales altos en los prados, lejos del agua, y su capacidad invasiva se aprecia al crecer en los propios troncos de las palmeras cultivadas.
En la ría existen varias bandas de vegetación en sus márgenes:
1- Salicornias anuales. con armuelles, espergularias y puccianelas.
2- Carrizal con junco marino y chilca.
3- Tamariscos.


Salicornias, puccianelas y grama americana en la ría del Carmen.


Plántulas con dos cotiledones de armuelle (Atriplex prostrata)


En la Mies de la Ría hay un seto de robles, laureles, saucos y olmos campestres, con lirios fétidos y una planta sin clorofila parásita de las hiedras (Orobanche hederae).





miércoles, 3 de febrero de 2016

Desembocaduras de Cantabria: De la del río Deva a la del río Sabiote 


1.- RÍO DEVA: RÍA DE TINA MAYOR Y PLAYA DEL PEDRERO


Las aguas que parten de la parte más alta de Cantabria (sus montañas occidentales) llegan al mar en el municipio de Val de San Vicente. La desembocadura que limita con Asturias es la del río Deva (procedente de Fuente Dé, en el circo glaciar de Picos de Europa). Forma la ría de Tina Mayor bajo las rocas más antiguas de Cantabria, cuarcitas del ordovícico que forman la sierra plana que se eleva unos 200 metros sobre el nivel del mar, pero las rocas que tocan el mar en la misma desembocadura son también paleozoicas (era Primaria), pero más reciente, calizas carboníferas y presentan capas estratificadas verticales contactando con otras masivas, sobre la primera playa de Cantabria, la del Pedrero, entre Unquera y Pechón, a la que se accede bajando por un encinar. Esta playa es más de cantos de cuarzo que de granos de arena; sobre los cantos se observan terrazas formadas por los distintos niveles mareales y líneas de arrastre de algas. Aguas arriba, las más pequeñas partículas limosas dan origen a las marismas de esta ría.  







La caliza de la desembocadura está colonizada por perejil marino (Crithmum maritimum) al lado de un encinar que casi baja a bañarse… encinas, aladiernos, zarzaparrillas, genistas espinosas hispánicas, globularias, sedos amarillos (Sedum sediforme), sisimbrios austriacos…





Encinar sobre calizas carboníferas




Los aluviones son colonizados por lechetreznas de Portland (Euphorbia portlandica), milamores, arces sicómoros (Acer pseudoplatanus) procedentes del bosque de Molleda, aguas arriba. Además boneteros europeos y plantas más especializadas en la sal como armerias marítimas, apios, acelgas marinas (Beta maritima), berzas (Brassica oleracea), coclearias de estuario, estas últimas cuatro especies consideradas comestibles en sus formas silvestres. Finalmente cañaverales de Juncus maritimus.con Aster tripolium (= Tripolium pannonicum) e Inula crithmoides (= Limbarda crithmoides). 





Berzas marinas colonizando la playa de cantos



En las cuarcitas se instalan siete especies de ericáceas: Madroños, brezos arbóreos (Erica arborea), siendo éste el único sitio en Cantabria donde llega al borde marino, los brezos cumunes (Erica vagans y Erica cinerea), los brezos ciliados Erica mackaiana y Erica ciliaris, brecina (Calluna vulgaris) y brezo cantábrico (Daboecia  cantabrica). Helechos como fenta (Blechnum spicant) y antojil (Osmunda regalis) salen de la misma roca al igual que la crasulácea ombligo de Venus.

Cañaverales de carrizo y praderas de la sudafricana Cotula coronopifolia dominan en la marisma. 

En un talud cercano a la carretera de Unquera a Pechón se ha asilvestrado la crasulácea mejicana Sedum dendroideum, de flores amarillas invernales, que, tras el puente de Unquera y en una pared calcárea de la orilla asturiana (Bustio), está acompañada por otra crasulácea naturalizada, ésta de flores rojas y procedente de Madagascar, el briófilo clónico (Kalanchoe daigremontiana). 




Kalanchoe daigremontiana


En este paredón hay además cactus (Opuntia), rudas y, al pie, la lechetrezna de hojas opuestas, mientras los enlosados abandonados a sus pies son colonizados por una alfombra de la crucícera anual Erophila verna, cercana a salgueros negros, con ejemplares hembra de hojas y semillas, mientras a los masculinos aún no les han salido las hojas (12 de marzo). El prado que contacta con la orilla del Deva tiene un seto a cuyo borde crece el perejil macedónico (Smyrnium olusatrum).




Smyrnium olusatrum


Volviendo a Cantabria, aguas arriba, en Molleda, el río hace meandros con bancos de sedimentos fluviales colonizados por bosque de arce sicómoro (Acer pseudoplatanus) y aliso con sotobosque de la umbelífera pelosa Chaerophyllum hirsutum. Este es un sitio ideal para ver anátidas y nutria, aunque algún fotógrafo, al no darle tiempo a fotografiar a este mustélido, a punto estuvo de tirar la cámara al agua... 





martes, 12 de enero de 2016

LIENDO EN EL SOLSTICIO DE INVIERNO             


El valle de Liendo, a modo de “cazuela sin tapa”, es el tercer municipio costero de Cantabria si comenzamos a contar por el este. Su costa comprende la playa de San Julián y los acantilados que la rodean, que muestran una estructura diapírica donde afloran arcillas rojizas del periodo Triásico con blancos yesos y verdosas ofitas, bajo la caliza cretácica del monte Candina que levanta sus más de 400 metros de altura sobre las olas y la duna remontante de la playa de Sonabia al este.

Del sur de Liendo, atravesando Villaviad, viene uno de sus ríos principales, llamado Cuesta Negra, que no sale al mar sino que se sumerge bajo las calizas de la base del monte Candina. Hacia el interior, donde afloran areniscas ácidas, aparece un tramo de arroyo colonizado por un aparente “bosque” del helecho de los colchoneros (Culcita macrocarpa) con portes de  más de dos metros de altura y láminas curvadas divididas 3-4 veces y en sus ápices anchos soros con esporas. 









Esta especie ibérico-macaronésica es acompañada aquí por otras ocho especies de helechos: Antojil (Osmunda regalis), con sus pinnas tornándose naranjas, helecho macho (Dryopteris affinis), helecho austriaco (D. dilatata), helecho hembra (Athyrium filix-femina), fenta (Blechnum spicant), culantrillo negro (Asplenium adiantum-nigrum), el epífito polipodio (Polypodium cambricum) y el decolorado helecho común (Pteridium aquilinum).






Plantas herbáceas con semillas comparten el hábitat, por ejemplo Festuca gigantea, Molinia caerulea, Carex pendula, Helleborus viridis, Oxalis acetosella, ... bajo una arboleda con frecuentes acebos, algunos coloreados por sus frutos rojos, además de  arraclanes, avellanos, robles cajigas, castaños y eucaliptos. De ese nivel arbóreo cuelgan lianas de madreselvas comunes, clemátides y zarzamoras.

Dos especies de brezos se introducen en esta garganta fluvial húmeda, el cantábrico (Daboecia cantabrica) y el brezo blanco (Erica lusitanica), cuya floración da aquí color blanco al día más corto del año... 

Cerca hay también especies a destacar, la pequeña reptante de hojas redondeadas Sibthorpia europea y un hidrófito, que aquí se sitúa fuera del agua, al pie de eucaliptales; se trata del escirpo fluvial (Isolepis fluitans), acompañado del muraje de turbera (Anagallis tenella) y del botón de oro (Ranunculus flammula). Otro botón de oro (R. repens) ya muestra sus flores amarillas en la zona a la entrada del invierno, como amarillas son también las flores de parracas (Picris hieracoides), que también se observan.

Las aguas de Liendo se sumergen en la caliza de Ojo Recueva con el sonido característico. En la orilla se observa la floración invernal de Senecio aquaticus y praderas de la invasora Tradescantia fluminensis. Sorprende, ya en enero, en la carretera bajo la cual pasa el río que también muestre sus espigas el sorgo estolonífero (Sorghum halepense), una gramínea paleotropical con un tipo de fotosíntesis C4. 












Y para acabar, una pregunta: ¿Las aguas que entran por Ojo Recueva salen al mar o a la surgencia de Oriñón?